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domingo, 28 de noviembre de 2010

CONCLUCIÓN


A lo largo del trabajo que hemos compartido con ustedes, llegamos a la conclusión de que el pueblo tuvo su falta de fe en el Señor. Si bien no es fácil, ejercer esa fe frente a las adversidades de la vida, no debemos olvidar que Dios siempre está de nuestro lado, que no dejemos lugar a la duda, y desconfianza y que estemos siempre dispuestos a aceptar la invitación de Dios de que debemos marchar. Para la gloria y la honra de su nombre.

Cierro con una cita de Elena de White, que se encuentra en el libro Patriarcas y Profetas:

No era cosa fácil mantener a las huestes de Israel en actitud de espera ante el Señor. Faltándoles disciplina y dominio propio, se tornaron violentos e irrazonables. Esperaban caer pronto en manos de sus opresores, y sus gemidos y lamentaciones eran intensos y profundos. Habían seguido a la maravillosa columna de nube como a la señal de Dios que les ordenaba avanzar; pero ahora se preguntaban unos a otros si esa columna no presagiaría alguna calamidad; porque ¿no los había dirigido al lado equivocado de la montaña, hacia un desfiladero insalvable? Así, de acuerdo con su errada manera de pensar, el ángel del Señor parecía como el precursor de un desastre.
Pero entonces he aquí que al acercarse las huestes egipcias creyéndolos presa fácil, la columna de nube se levantó majestuosa hacia el cielo, pasó sobre los israelitas, y descendió entre ellos y los ejércitos egipcios. Se interpuso como muralla de tinieblas entre los perseguidos y los perseguidores. Los egipcios ya no pudieron localizar el campamento de los hebreos, y se vieron obligados a detenerse. Pero a medida que la obscuridad de la noche se espesaba, la muralla de nube se convirtió en una gran luz para los hebreos, inundando todo 291 el campamento con un resplandor semejante a la luz del día.
Entonces volvió la esperanza a los corazones de los israelitas. Moisés levantó su voz a Dios. Y el Señor le dijo: "¿Por qué clamas a mí? di a los hijos de Israel que marchen. Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre la mar, y divídela; y entren los hijos de Israel por medio de la mar en seco."

El salmista describiendo el cruce del mar por Israel, cantó:
"En la mar fue tu camino,
y tus sendas en las muchas aguas;
y tus pisadas no fueron conocidas.
Condujiste a tu pueblo como ovejas,
por mano de Moisés y de Aarón."
(Sal. 77: 19, 20.)

ESTRUCTURA DEL TEXTO, NARRADOR ESPACIO Y TIEMPO


ESPACIO Y TIEMPO
Toda la escena se desarrolla en el desierto, por la ruta paralela a la que los llevaba hasta los filisteos. No es posible, sin embargo, localizar la mayoría de las ciudades nombradas en el relato. Sencillamente no se sabe con certeza a donde fueron los israelitas. La ubicación del mar Rojo también es discutida en la actualidad. Las palabras en hebreo no son el nombre técnico del mar Rojo actual (Golfo de Suez), sino que significa “mar de junquillos”. Existen varios algunos dicen que hasta cinco lagos pocos profundos con muchos junquillos en las tierras bajas del mediterráneo y el mar Rojo.

NARRADOR
Solo se limita a narrar lo que va aconteciendo cuadro por cuadro. Las escenas nos ayudan a tener un panorama bastante claro de lo que está sucediendo con el pueblo de Israel, el ejercito del Faraón, con Moisés y el mismo Dios.
Las diferentes situaciones generan una ansiedad y nerviosismo y en la medida que se desarrolla la trama vemos las reacciones de cada uno de los personajes. Esto es lo que el narrador nos tramite al momento de expresar lo que acontece con el pueblo de Dios.

ESTRUCTURA
Si leemos detenidamente nos encontramos con una estructura bastante interesante que se desarrolla en nuestros textos ya señalados.

Escenario inaugural: el pueblo ya mencionó si queja ante Moisés ahora es momento de esperar la respuesta que es del todo firme por Moisés y poco convincente para el pueblo frente a tal situación. Esta escena presenta la espera desesperada del pueblo ante una respuesta urgente.

Nexo: Dios comienza a manifestar su poder y a actuar a favor del pueblo, el ángel comienza a moverse la esperanza en el pueblo renace.

Acción transformadora: Dios le indica a Moisés que deje de clamar y que extienda su mano sobre el mar. Se levanta un viento solano que separa las aguas. Se abre el camino de la esperanza. La solución a llegado, todo se convulsiona y la trama llega a su punto más sublime cuando el pueblo cruza por en medio del mar.

Resolución y escenario conclusivo: una vez que le pueblo cruzó, la orden de Faraón a su ejército es que deben de ir de tras de ellos. Nuevamente Dios le indica a Moisés que extienda su mano sobre el mar y así todo llega a la calma.

EL PRIMER ENCUENTRO CON EL TEXTO DENTRO DEL ANÁLISIS NARRATIVO


Lo principal es leer el texto y posteriormente analizar su contenido. Es importante examinar la forma en que fue narrado el texto, que tipo de estilo utiliza en autor, si el relato narrado a simple vista o a primera lectura suele hacerse claro dejando bien establecida su idea. También se debe analizar como se expresa y los métodos que utiliza en la misma narración.

El autor presenta una narración muy clara y fácil de entender. En el relato se manifiesta la comunicación de Moisés con Dios y con el pueblo. La actitud del pueblo frente al temor por observar al ejército de Faraón, la seguridad que les trasmite Moisés la decirles que hoy verán la salvación de Jehová y que Él peleará por ellos y la orden de Dios de que marche.

PERSONAJES

El pueblo de Israel: totalmente atemorizado, cansado, confundido, con deseos de volver a Egipto y seguir en la esclavitud. No entienden por que tuvieron que salir de aquel país y ahora morir en el desierto. Ahora llenos de dudas y con la seguridad de que su horas están contadas, solo les queda reclamar y murmurar, olvidando todo lo que aconteció con las plagas en Egipto.

Faraón y su ejército: convencido de que fue un error dejar salir al pueblo. Prepara a su ejército y sale en busca de los israelitas con su corazón endurecido solo busca alcanzarlos y cobrar venganza haciendo volver al pueblo a la esclavitud. Maravillados por lo que ven sus ojos, así como el pueblo, deciden ponerse en marcha y cruzar el mar Rojo sin la preocupación de lo que les pueda llegar a acontecer. Solo en sus mentes está obedecer a Faraón y capturar al pueblo de Israel.

Moisés: como lo hizo desde el comienzo se mantiene firme y fiel a las órdenes de Dios. Dios le prometió que el pueblo llegaría a la tierra prometida y Moisés se aferra a la promesa de Dios. No discute con el pueblo solo intercede delante de Dios por ellos. Clama al Señor como siempre lo ha hecho y solo recibe la respuesta de que debe de actuar: extender su mano sobre el mar y maravillarse del poder de Dios.

Dios: conduciendo al pueblo desde el comienzo, manda a su ángel que se interponga entre el campamento de los israelitas y el ejército del Faraón, luego de que Moisés clama a él, el Señor solo da la orden de que marche. Envía un viento solano que permite separar las aguas y así su pueblo cruzar por en medio de ellas. Dios demuestra su amor y protección para con sus hijos.

EXAMINAREMOS EL TEXTO EN SU CONTEXTO DEL LIBRO DEL ÉXODO


Teniendo en cuenta del crecimiento del pueblo de Dios en Egipto, (Éxodo 1:1-22) los egipcios comienzan a oprimirlos. Luego nace Moisés y es preservado y crece viviendo su juventud en la casa de Faraón. (Éxodo 2:1-10).

Luego de cometeré un asesinato huye y se instala en Madián. (Éxodo 2:11-22).
Dios llama a Moisés y después de cuarenta años vuelve a Egipto. (Éxodo 3:1 a 4:31)
A partir de este llamado Moisés se presenta ante Faraón y comienza la lucha por la liberación del pueblo, caen las diez plagas sobre Egipto, coronando con la plaga decima la muerte de los primogénitos de los egipcios. (Éxodo 5:1 a 12:30).

Luego de las instrucciones de la Pascua el pueblo de Dios sale de Egipto, con el propósito de llegar a la tierra prometida. Pero previo a esto se enfrentan con el cruce del mar Rojo y todo lo que implica en esta travesía del pueblo de Israel. (13:17 a 14:31).El pueblo de Dios siguiendo las órdenes de su Señor avanza, más la prueba cada vez se hace más difícil. Moisés tiene que lidiar con un pueblo, que ante cada dificultad, duda del poder de Dios.

El desierto y el mar fueron testigos de tan grande acontecimiento, testigos de aquella lucha entre el bien y el mal. El pueblo que solo ve el mar en frente suyo y el ejército de faraón de tras comienza a reclamar a Moisés diciendo que en Egipto tenían sepulcros y que preferían servir a los egipcios que morir en el desierto. Más la fe de Moisés y el poder de Dios llevarían al pueblo a su destino.

El ángel de Dios manifestando su poder en la columna de fuego interponiéndose entre el campamento de los israelitas y el ejército de Faraón. Y vino la orden de Dios, extiende tu mano sobre el mar y que el pueblo marche.

Una vez que todo Israel cruzó Faraón puso en marcha a su gente y nuevamente la orden de Dios a Moisés: extiende tu mano sobre el mar, y las aguas del mar Rojo sepultaron a los egipcios de la vista de los israelitas. Allí ellos comprendieron y fueron testigos del maravilloso poder que tiene su Dios y de esa manera su confianza en Dios y en su siervo Moisés cambió.

Esta travesía del pueblo de Israel concluye con el cantico triunfal de Moisés y María. (Éxodo 15).

LA CONTINUACIÓN DEL ANALISIS DE LA PERICOPA


17. Yo hare que el Faraón se empeñe en entrar detrás de vosotros y mostraré mi gloria derrotando al Faraón con su ejercito, sus carros y jinetes;
18. Para que sepa Egipto que yo soy el Señor, cuando muestre mi gloria derrotando al Faraón con sus carros y jinetes.
19. El Ángel de Dios que caminaba delante del campamento israelita, se levantó y paso a su retaguardia; la columna de nube que estaba delante de ellos, se puso detrás de ellos,
20. Metiéndose entre el campamento egipcio y el campamento israelita la nube se oscureció y la noche quedó oscura, de modo que no pudieron acercarse unos a otros en todas la noche.
21. Moisés extendió la mano sobre el mar, el Señor hizo retirarse al mar con un fuerte viento de levante que sopló toda la noche; el mar quedo seco y las aguas se dividieron en dos.
22. Los israelitas entraron por el mar a pie enjuto, y las aguas le hacían de muralla a la derecha y a la izquierda.
23. Los egipcios, persiguiéndolos, entraron detrás de ellos por el mar, con los caballos del Faraón, sus carros y sus jinetes.
24. De madrugada, miro el Señor desde la columna de fuego y de nubes y desbarató al ejército egipcio.
25. Trabó la rueda de los carros, haciéndola avanzar pesadamente, los egipcios dijeron: huyamos de los israelitas, porque el señor combate por ellos.
26. Pero dijo a Moisés: tiende tu mano sobre el mar y las aguas se volverán contra los egipcios, sus carros y sus jinetes.
27. Moisés tendió la mano sobre el mar: al despuntar el día el mar recobró su estado ordinario, los egipcios en fuga dieron en él, y el Señor arrojó a los egipcios en medios de mar.
28. Las aguas, al reunirse, cubrieron carros, jinetes y todo el ejército del Faraón que había entrado en el mar en seguimiento de Israel, y no escapó uno solo.
29. Pero los israelitas pasaron a pie enjuto por el mar, mientras las aguas les hacían de muralla a la derecha e izquierda.
30. Aquel día libró el Señor a los israelitas de los egipcios a la orilla del mar.
31. Los israelitas vieron la mano de Dios magnífica y lo que hizo a los egipcios, temieron al Señor y se fiaron del Señor y de Moisés su siervo.

ANALISIS DE LA PERICOPA


Los textos escogidos van del versículo 13 al versículo 15 pero el relato del cruce del mar Rojo va desde el comienzo del capitulo 14 hasta finalizar en el versículo 31.

Haremos el respectivo análisis extrayendo el contexto del comentario crítico y teológico del libro del Éxodo, escrito por Brevard S. Childs.

1. El Señor dijo a Moisés:
2. Di a los israelitas que se vuelvan y acampen en Fejirot, entre Migdal y el mar, frente a Baal Safón; poned los campamentos mirando al mar.
3. El faraón pensará que los israelitas están copados en el país y que el desierto le cierra el paso.
4. Hare que el faraón se empeñe en perseguirnos, y me cubriré de gloria derrotando al Faraón y a su ejercito, y sabrán los egipcios que yo soy el Señor. Así lo hicieron los israelitas.
5. Cuando comunicaron al rey de Egipto que el pueblo había escapado, el faraón y su corte cambiaron de parecer sobre el pueblo, y se dijeron: “¿Qué hemos hecho? Hemos dejado marchar a nuestros esclavos israelitas”.
6. Hizo enganchar un carro y tomo consigo sus tropas:
7. Seiscientos carros escogidos y los demás carros de Egipto con sus correspondientes oficiales.
8. El Señor hizo que el Faraón se empeñase en seguir a los israelitas, mientras estos salían ostentosamente.
9. Los egipcios los siguieron con caballos y carros y jinetes, y le dieron alcance mientras acamparon en Fejirot, frente a Baal Safón.
10. El Faraón se acercaba, los israelitas alzaron la vista y vieron a los egipcios que avanzaban detrás de ellos, y muertos de miedo gritaron al Señor.
11. Y dijeron a Moisés: ¿No había sepulcros en Egipto? Nos ha traído al desierto a morir. ¿Qué nos has hecho sacándonos de Egipto?
12. ¿No te decíamos ya en Egipto: “déjanos en paz, y serviremos a los egipcios; mas nos vale servir a los egipcios que morir en el desierto”?
13. Moisés respondió al pueblo: No tengáis miedo; estad firmes y veréis la victoria que el Señor os va a conceder hoy; esos egipcios que estas viendo hoy, no los volveréis a ver jamás.
14. El Señor peleará por vosotros; vosotros esperad en silencio.
15. El Señor dijo a Moisés:
16. ¿Por qué me gritas? Di a los israelitas que avancen. Tú alza el bastón y extiende la mano sobre el mar y se abrirá en dos, de modo que los israelitas puedan atravesarlo a pie enjuto.

CONTINUARÁ...

ANÁLISIS NARRATOLÓGICO

El estudio narrativo o crítica literaria es el estudio del texto bíblico a partir de lo que el texto dice, su forma de dicción, su organización, para posteriormente asimilar el proceso de lección y por ultimo ajustarse en el efecto del relato sobre el lector y el modo en que el texto le hace favorecer en el desciframiento del sentido.

Narratología: es el tratado de los módulos esenciales de la narración. Aunque tiene una larga tradición anterior, los mayores progresos en el campo de la narratología se deben al estructuralismo, que subdividió y catalogó los rasgos trascendentales de toda narración.

Algunas de las categorías estudiadas por la narratología son:
El narrador, en relación con el cual, a su vez, se habla de "voz narrativa" y de "punto de vista" o "focalización"
Los personajes, clasificados como "actantes" según su función en el argumento de la obra
La "fábula" o "trama"
El tiempo y el espacio narrativos, frecuentemente conectados a través del concepto de cronotopo.


ANTECEDENTES DE ALINEACIÓN PARA EL LIBRO DEL ÉXODO

CONTENIDO: El propósito del libro es mostrar la maravillosa intervención de Dios a favor de su pueblo escogido y librarlo de la esclavitud. Menciona el peregrinaje del desierto hasta la construcción del tabernáculo.

DESDE HASTA: desde el nacimiento de Moisés, hasta la terminación de la obra del Tabernáculo.

DESTACADO: Liberación de Egipto, cruce del mar Rojo, el pueblo come el maná, batalla contra Amalec, la entrega de los diez mandamientos y otras leyes, la construcción del tabernáculo.

PERSPECTIVA DEL LIBRO DEL ÉXODO
El material en el libro del Éxodo, al igual que el resto del pentateuco, esta compuesto mayormente por dos tipos de literatura: narrativa (historias) y escritos legales. La estructura básica es claramente narrativa sin embargo, metidos en esta estructura hay varios textos legales y leyes. Lo importante para la comprensión del libro es que las leyes no pueden ser entendidas correctamente separadas de su contexto narrativo.

Esto significa más que simplemente comprender los antecedentes históricos y culturales de los diferentes mandamientos y estatutos. Las leyes deben ser entendidas como un todo en el contexto de la experiencia de Israel con Dios. Dios comienza con un grupo de esclavos oprimidos en Egipto, y al final del libro son un pueblo libre con su propio liderazgo y sistema de adoración. La creación del pueblo de Dios progresa a lo largo de cinco pasos.

1. Dios nota problemas con su pueblo.
2. Dios actúa en forma poderosa y decisiva para liberar a los israelitas de su esclavitud.
3. Dios hace un trato con su pueblo a través de un pacto formal.
4. Dios da leyes o instrucciones a su pueblo acerca de cómo vivir.
5. Dios establece un sistema de adoración para que su presencia pueda ser sentida constantemente.

Este mismo orden esta presente y es válido en todas las Escrituras. Sigue siendo la forma en que Dios obra con las personas aún hoy.

domingo, 14 de noviembre de 2010

ANÁLISIS DEL CONTEXTO



Escritor, fecha, lugar, destinatarios.

Algunas de las afirmaciones destinan a Moisés como el escritor. Como por ejemplo el registro de la batalla frente a los amalecitas (17:14) y a demás el pedido señalado de Jehová a Moisés de escribir el pacto hecho por Dios con su pueblo (34:27).
El uso de considerables de palabras egipcias y la descripción puntual de la vida y las tradiciones egipcias que emergen en la primera parte del libro aluden con mucho énfasis que el autor había sido educado en Egipto y estaba intrínsecamente relacionado con el país y su cultura.
Sin embargo, la evidencia más estable de que Moisés es el autor se halla en el Nuevo Testamento. En San Marcos 12:26, Cristo cita de Éxodo 3:6 y se refiere a su fuente como "el libro de Moisés". Estos tres argumentos dan testimonio directo del libro mismo, la evidencia indirecta de que el autor fue educado en Egipto y el testimonio de Cristo- garantiza en su conjunto la precisión de la tradición judía de que Moisés escribió el libro del Éxodo.

Los sucesos se ajustan en la primera mitad del siglo XV aC. Este arreglo junto con los antecedentes cronológicos consignados en 1 Reyes 6:1 traen el éxodo al año 1450 aC durante el reinado de Tutmosis III. Teniendo el año 1450 aC como fecha del éxodo, Moisés nació durante los últimos años del reinado de Tutmosis I (1530 a 1514 aC). Este gobernante sería el faraón cruel que enunció el mandato de aniquilación a los impúberes hebreos (Ex 1:15-22).
La princesa que adoptó a Moisés pudo haber sido Hatshepsut quien fue la hija de Tutmosis I y que gobernó Egipto entre (1504 a 1482 aC).

Moisés escribió el Éxodo en el desierto durante la peregrinación de Israel, en alguna parte de la península del Sinaí.
Los relatos del Éxodo hablan a la imaginación de los jóvenes y vigorizan la fe de los mayores.

Contexto Histórico

Las diez plagas son vertidas sobre el faraón egipcio Tutmosis III y el país de Egipto. El pueblo de Israel se ve con la última plaga, la muerte de todos los primogénitos tanto humanos como también animales, después de cuatrocientos treinta años de opresión liberados por la poderosa mano de Dios. Saliendo de Egipto y de la esclavitud, atravesando el mar Rojo, se estaban dirigiéndose hacia la tierra prometida a Abraham.

Literario (y gramatical)

El contexto literario al capítulo 14 de Éxodo es narrativo y relata la huída de los Israelitas, la implementación de la Pascua, la dedicación de los primogénitos y el cruce del mar Rojo.

I. El éxodo de Egipto, 1:1 a 19:2.
A. La permanencia en Egipto, 1:1-22.
B. La preparación de Moisés para el liderazgo, 2:1 a 4:31.
C. Las diez plagas y el éxodo, 5:1 a 13:16. 15.
La décima plaga: todos los primogénitos son muertos, 12:29, 30. 16.
El éxodo, 12:31-42. 17.
Instrucciones referentes a la pascua y a los primogénitos, 12:43 a 13:16.
D. Desde Egipto hasta el Sinaí, 13:17 a 19:2.
Cruce del mar Rojo, 13:17 a 14:31.


Cultural

Un pueblo habituado a la esclavitud por exactamente 430 años en una cultura idólatra con oblaciones a ídolos, es llamado a la liberación para servir a su Dios omnipotente.

Contexto Geográfico

El pueblo de Israel salió de Sucot acampa primero en Etam, antes de ir a Baal-zefón a acampar “junto al mar”. Dios los trajo a través del mar milagrosamente, al desierto de Shur. Después de detenerse en el oasis de Elim, el pueblos prosiguió al desierto de Sin.

Contexto Político

El pueblo de Israel había vivido por más de dos siglos en Egipto después de haber llegado hasta allí a causa de la hambruna que en tierra de Canaán se había dado. Al llegar a esta tierra extranjera, eran solamente una familia no tan grande, pero con el correr de los años habían crecido (Ex. 1:7).
La llegada había estado enmarcada en el contexto del reencuentro y la reconciliación de José y sus hermanos. En aquella época, José ocupaba un cargo muy importante dentro del gobierno que en aquel entonces era dirigido por los habirus (pueblo también extranjero que había invadido Egipto y que lo gobernó por varios siglos).

Algún tiempo después de la muerte de José, los egipcios expulsaron a los habirus y "se levantó sobre Egipto un nuevo rey que no conocía a José" (Ex. 1:8).
Este cambio de dirigencia hizo que los israelitas terminaran esclavizados y oprimidos. Toda esta serie de acontecimientos hicieron que para el momento de la salida de Egipto, el pueblo careciera de un liderazgo efectivo, lo que convirtió finalmente a Moisés como la única cabeza guía de la naciente nación hebrea.

Por alguna razón, que no se menciona en los registros extra bíblicos, no fue el príncipe heredero sino otro hijo de Amenhotep II, Tutmosis IV (1425 a 1412 AC), quien lo sucedió en el trono. La desaparición del príncipe heredero puede haberse debido a la muerte de todos los primogénitos durante la décima plaga de Egipto.

Análisis Bíblico - Teológico

Al igual que en muchas culturas de la antigüedad, los egipcios consideraban a su rey como un ser divino. Para este pueblo, el Faraón, más que un enviado o un elegido de los dioses, era el mismo dios personificado.
El gobierno teocrático se encontraba representado fielmente en la figura del líder que lo hacía no solo guía político sino también espiritual.
Después del auto destierro de Moisés en el desierto de la península del Sinaí, regresa a Egipto enviado directamente por Jehová para exigirle al Faraón que deje salir a su pueblo.
La contienda entre el Faraón y Moisés por la liberación de Israel, va más allá de la simple salida. Fue la manifestación poderosa de Jehová como sublime Dios del Universo.
Jehová se revela como el único Dios verdadero derrotando a quien los egipcios consideraban como su dios. Por otro lado, queda en evidencia delante de los hijos de Israel que el Dios en quien ellos habían creído, es eterno y cumple sus promesas.
La salida milagrosa de la esclavitud, y posteriormente el cruce del mar Rojo, enmarcan un reconocimiento de un Dios poderoso.

miércoles, 10 de noviembre de 2010


COMENTARIOS

La Dra. Teresa de Jesús Martínez, presenta la Mekilta de Rabbí Ismael, un Comentario rabínico al libro del Éxodo. Mekilta es una palabra aramea que significa “medida”, “regla” para deducir leyes a partir de las Escrituras utilizando el método derásico.

Dijo Moisés al pueblo: No temáis. He aquí que Moisés los animaba. Para dar a conocer la sabiduría de Moisés, cómo estuvo aplacando a todos aquellos millares y miríadas. Y de él está explicado en la tradición escrita: Y la sabiduría da más fuerza al sabio etc. (Ecl. 7,19).

Manteneos firmes (htysbw) y ved etc. Le dijeron los israelitas: ¿Cuándo? Les dijo Moisés: Hoy ha descansado sobre vosotros el espíritu santo…

Pues tal como habéis visto hoy a los egipcios etc. En tres lugares advierte el Omnipresente a los israelitas que no vuelvan a Egipto, por que se dice: Pues tal como habéis visto hoy a los egipcios, no volveréis a verlos nunca jamás. Y también: No volveréis más a tornar por este camino (Dt. 17,16). Y se dice: Por la ruta de la que Yo te había dicho: No volverás a verla más (Dt. 28,68).

Pero las tres veces volvieron y las tres veces cayeron. La primera en los días de Senaquerib, por que se dice: ¡Ay de aquéllos que baja a Egipto en busaca de socorro! (Is. 31,1).

La segunda, en los días de Yohanán ben Qareah (Jr. 43,1-7), por que se dice: Sucederá que la espada que vosotros teméis os alcanzará allí en el país egipcio (Jr. 42,16).

La tercera, en los días de Trajano, (destruyó personalmente la magnífica sinagoga de Alejandría). Las tres veces volvieron y las tres veces cayeron.

Los israelitas se dividieron en cuatro grupos junto al mar. Uno decía: Echémonos al mar. Otro decía: Volvamos a Egipto. Otro decía: Presentémosle batalla. Y otro decía: Gritemos contra ellos.

Al grupo que había dicho: Echémonos la mar, se le dijo: Manteneos firmes y veréis la salvación de Yhwh.

A los que habían dicho: Volvamos a Egipto, se les dijo: Pues tal como habéis visto hoy a los egipcios etc. Al que había dicho: Presentémosle batalla, se le dijo: Yhwh combatirá por vosotros. Y al que había dicho: Gritemos contra ellos, se les dijo: Y vosotros teneos quedos.

Yhwh combatirá por vosotros. No sólo en esta hora, sino que siempre combatirá contra vuestros enemigos.

R. Meir dice: Yhwh combatirá por vosotros: Si cuando estabais callados Yhwh combatía por vosotros, con tanto mayor motivo cuando estéis dándole alabanza.
Rabbí dice: Yhwh combatirá por vosotros: El Omnipresente os hará milagros y hazañas, ¿y vosotros permaneceréis callados? Dijeron los israelitas a Moisés: Moisés, maestro, ¿Qué tenemos que hacer? Les dijo: Ensalzad y glorificad y alabad y entonad cánticos de alabanza y de adoración y glorificación a Aquél de quien son las batallas, tal como se dice: Elogios de Dios haya en su garganta (Sal. 149,6). Y también se dice: Levántate, Dios, sobre los cielos, sobre toda la tierra (levántese) tu gloria (Sal. 57,12). Y también: Yhwh, Tú eres mi Dios; te ensalzaré, alabaré tu Nombre (Is. 25,1).

En aquel momento abrieron los israelitas la boca y dijeron: A Yhwh cantaré, pues se ha henchido de gloria etc. (Ex. 15,1).

Dijo entonces Yhwh a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Etc. R. Yehosúa dice: Dijo el Santo, bendito sea, a Moisés: Moisés, los hijos de Israel no tienen otra cosa que hacer sino ponerse en marcha solamente.


En el Comentario bíblico Adventista Tomo I, aparece la siguiente explicación:

13. No temáis. Aunque es comprensible la alarma de los hebreos, el noble valor y la confianza de Moisés son sorprendentes. Una transformación en verdad notable se había efectuado en él desde el tiempo cuando tímidamente le objetaba al Señor (caps. 4:1, 10,13; 5:22,23). Aunque quizá sólo entendía vagamente que Dios sería “glorificado en Faraón y en todo su ejército” (vers. 4), ahora permaneció tranquilo y confiado en que todo iría bien. Su propia serena confianza se refleja en su admonición al pueblo de que aguarda pacientemente la liberación del Señor. Es obvio que había poco más que él pudiera hacer. Moisés no sabía cómo Dios podría cumplir su voluntad, pero su propia experiencia al cooperar con Dios en la tierra de Egipto le aseguraba que el Altísimo era plenamente capaz de rescatar a su pueblo, a pesar de lo improbable que pudiera parecer tal perspectiva. Moisés mismo estaba apenado porque su pueblo mostraba tan poca fe.

Los egipcios. Es decir, la gran hueste de Faraón. Leemos en la VVR: “Porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis”. Expresada así, la afirmación significa que verían a si enemigos tan sólo como cuerpos inertes en las orillas del mar Rojo (vers. 30).

15. ¿Por qué clamas a mí? Estas palabras del Señor implican que Moisés había recurrido a Dios en procura de ayuda quizás poniendo delante de él las quejas del pueblo. Ellas no implican un reproche de parte de Dios, sino que constituyen una admonición para que actuara resueltamente.


Biblia Comentada, textos de la Nacar-Colunga I Pentateuco, Profesores de Salamanca.

La interposición del “ángel de Yahvé” y de la “nube” entre el campo del faraón y el de Israel impidió que los egipcios se arrojaran sobre los hebreos. Entonces vino el prodigio que el texto sagrado nos cuenta de dos maneras diversas: “Moisés tendió su mano sobre el mar e hizo soplar Yahve sobre el mar toda la noche un fortísimo viento solano que lo secó” (v. 21). Esto debió tener lugar en una lengua del mar, en un momento en que las aguas se retiraban por efecto de una marea baja acentuada por un “viento solano”, provocado oportunamente por Dios, de modo que los israelitas pudieran pasar a pie enjuto. Los egipcios de dieron a perseguirlos, y Dios hizo que “las ruedas de sus carros se enredasen unas con otras”, de modo que muy penosamente avanzaban. Los egipcios entonces se lanzaron a la desbandada, pues reconocieron que una fuerza divina estaba con los israelitas.
En el relato hay otra versión más dramática, en la que los hechos se agrandan e idealizan. Cuando Israel se ve acosado de los egipcios por la retaguardia y con el mar ante sí, comienzan a quejarse. Pero Dios interviene: ¿A qué esos gritos? Di a los hijos de Israel que se pongan en marcha, y tú alza tu cayado y tiende tu brazo sobre el mar y divídelo, para que los hijos de Israel pasen por el medio (v. 16). Las aguas formaron una muralla a la derecha y a la izquierda, y los hebreos entraron por el camino en seco y en pos de ellos los egipcios (v. 17). Yahvé manda después a Moisés extienda su mano, y las aguas se juntaron otra vez, cubriendo carros, caballeros y a todo el ejército del faraón, mientras que los israelitas pasaron a pie enjuto en medio del mar, formando las aguas una muralla a la derecha y a la izquierda (v. 26-29).

lunes, 8 de noviembre de 2010

COMPARANDO VERSIONES


A continuación se exhibe un símil de las traducciones de la Biblia del pasaje que es objeto de estudio: Éxodo 14:13-15.

Se realizo este análisis del texto consultando la Septuaginta (Es la traducción del Antiguo Testamento al Griego).

13. εἶπεν δὲ Μωυσῆς πρὸς τὸν λαόν Θαρσεῖτε· στῆτε καὶ ὁρᾶτε τὴν σωτηρίαν τὴν παρὰ τοῦ θεοῦ, ἣν ποιήσει ἡμῖν σήμερον· ὃν τρόπον γὰρ ἑωράκατε τοὺς Αἰγυπτίους σήμερον, οὐ προσθήσεσθε ἔτι ἰδεῖν αὐτοὺς εἰς τὸν αἰῶνα χρόνον·

14. κύριος πολεμήσει περὶ ὑμῶν, καὶ ὑμεῖς σιγήσετε.

15. Εἶπεν δὲ κύριος πρὸς Μωυσῆν Τί βοᾷς πρός με; λάλησον τοῖς υἱοῖς Ισραηλ, καὶ ἀναζευξάτωσαν.


La Vulgata (Es la traducción al latín de la Biblia).

13 “Et ait Moyses ad populum: Nolite timere: State, et videte magnalia Domini quae facturus est hodie: AEgyptios enim, quos nunc videtis, nequaquam ultra videbitis usque in sem piternum.
14 Dominus pugnabit pro bobis, et vos tacebitis.
15 Dixitque Dominus ad Moysen: Quid clamas ad me? Lo quere filiis Israel ut profisiscantur”.


Y la Peshitta (Es la traducción del Antiguo Testamento fundada en escritos arameos).

13. “Entonces respondió Moisés al pueblo: No teman. Esperen y vean la liberación que Yahweh les dará hoy; y los egipcios que ahora ven, jamás volverán a verlos.
14. Yahweh luchará por ustedes mientras ustedes estén quietos. Después oró Moisés ante Yahweh,
15. y Yahweh dijo a Moisés: ¿Porqué oraste ante mí? Di a los de la casa de Israel que continúen la marcha.”


En representación de las transcripciones vetustas.

Asimismo se examinaron las traducciones modernas: Biblia de Jerusalén.

13. “Contestó Moisés al pueblo: No temáis; estad firmes, y veréis la salvación que Yahveh os otorgará en este día, pues los egipcios que ahora veis, no los volveréis a ver nunca jamás.
14. Yahveh peleará por vosotros no tendréis que preocuparos.
15. Dijo Yahveh a Moisés: ¿Por qué sigues clamando a mí? Di a los israelitas que se pongan en marcha”.


Nueva Versión Internacional.

13. “-No tengan miedo- les respondió Moisés-. Mantengan sus posiciones, que hoy mismo serán testigos de la *salvación que el SEÑOR realizará a favor de ustedes. A esos que hoy ven, ¡jamás volverán a verlos!
14. Ustedes quédense quietos, que el SEÑOR presentará batallas por ustedes.
15. Pero el SEÑOR le dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? ¡Ordena a los israelitas que se pongan en marcha!”.


La Reina Valera de 1960.

13. “Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis.
14. Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.
15. Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen”.


Reina Varela 1995.

13. “Moisés respondió al pueblo: -No temáis; estad firmes y ved la salvación que Jehová os dará hoy, porque los egipcios que hoy habéis visto, no los volveréis a ver nunca más.
14. Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.
15. Entonces Jehová dijo a Moisés: -¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen”.

jueves, 7 de octubre de 2010

El tema a investigar se centra en la problemática al momento en que el pueblo de Israel debe cruzar el mar Rojo, Éxodo 14:1-31.
Moisés trasmite calma y firmeza al pueblo. Les anuncia la salvación de Jehová. ¡Marchen! es la orden de Dios, vers. 13-15.

Page H. Kelley (teólogo bautista) publica en 1977 un trabajo notable sobre la salida del pueblo de Dios de Egipto, denominado Llamados a una misión redentora. En dicha publicación resalta la respuesta de Moisés a la multitud de israelitas que dudaban. Y menciona que es uno de los más grandes llamamientos a la fe que se hallan en toda la Escritura: “No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros…”.

En el libro De Egipto a Canaán, el evangelio del Éxodo, de Atilio René Dupertuis, publicado en el año 1995, se expresa la misma idea acerca de la falta de fe del pueblo. “¡Qué hermoso hubiera sido que hubiesen esperado con toda calma a Jehová! Tenían tantas evidencias del amor de Dios. Pero no, temieron; se lamentaron de haber salido de Egipto. Los largos años de esclavitud y el rigor de las cargas los habían agobiado. Como resultado de esa experiencia, tenían un conocimiento muy limitado de Dios y muy poca fe en él”.

Jon L. Dybdahl tiene licenciatura, maestría y doctorado en teología de Pacific College Unión, La Universidad de Andrews y Fuller Theological Seminary, en el año 1995 publica: Éxodo: Dios crea un pueblo (La Vida Abundante serie amplificada), una brillante obra donde presenta que la queja de Israel se da por tres razones muy prácticas. Primero, no todo el grupo era israelita…, además, no todos los israelitas eran israelitas de fe y estos cuestionan a Dios y el pacto. Y por último la vida de esclavitud, con mentalidad de esclavos los priva a muchos de ellos del conocimiento y comprensión reales de la vida y de Dios. Dios, reconociendo dónde están en su desarrollo espiritual, los trata misericordiosamente, dándoles seguridad y salvación.

El argumento del fragmento tácito en el libro de Éxodo 14:13-15, apela a las diferentes maneras como todos reaccionan antes las dificultades. En la medida del discernimiento que cada cuál tiene de Dios, la forma de enfrentar los acontecimientos de la vida, varía. El nivel de confianza en el Señor está llanamente delineado con la capacidad que cada cuál tiene de registrar el poder divino para inmiscuirse en todos los asuntos de los hombres.
En la actualidad, ¿qué implicaciones tiene en nuestra iglesia?

El texto, objeto del presente análisis, tiene como propósito exponer cómo el poder de Dios es apto para intervenir en cada suceso de la vida del ser humano. Muestra un Dios propio que se atañe a las necesidades de sus hijos a pesar de la manera como ellos desconfían y olvidan su poder, Más él sigue dispuesto a revelarse filantrópico y a renovar sus pactos.
El pasaje además muestra cómo existe contraste entre la reacción de desconfianza y consternación del pueblo, discrepando con la reacción de buscar ayuda en el Señor.

jueves, 26 de agosto de 2010

SITUACIÓN IMAGINARIA

Fue mi última semana en aquel país, ya había terminado mi vida de esclavitud. Solo recuerdo una serie de sucesos que amargaban la vida de los egipcios. El agua convertida en sangre, las ranas que llenaban la tierra, las plagas de piojos y moscas, ni hablar de la muerte del ganado y las úlceras en las personas. El panorama era aterrador y esto era solo el comienzo. Recuerdo un día que el cielo se convulsionó, truenos, relámpagos y un fuerte granizo que acabó con la vida de más de un egipcio y con todo animal que habitaba en el campo. Después de eso una nube de langostas cubrió la faz de la tierra y devoraba todo lo que encontraba en su camino. Una mañana cuando desperté noté que el sol no había salido aun, y así fue por tres días, densas tinieblas cubrieron las calles y nadie salía para realizar trabajo alguno.
Yo ya había escuchado hablar de un tal Moisés que hacía cuarenta años vivió como un egipcio más en este lugar, pero ahora él enfrentaba a faraón, y el Dios de Israel lo utilizaba para causar todo esto en pro de alcanzar nuestra libertad. Jamás olvidaré una cena especial que compartí con mi familia, el cordero y las hierbas amargas sobre las mesas, comimos de pie, rápido y en nuestras puertas pusimos una marca con la sangre del animal sacrificado. Esa noche el llanto y lamento de las familias egipcias no me dejaron dormir fue muy angustiante aquella situación, pues todos sus primogénitos murieron.
Al día siguiente las cosas cambiaron, la noticia era que debíamos reunirnos en Ramesés para partir a Sucot, no lo podía creer, éramos libres, al fin libres. Salimos en el mes de Abib y Moisés consagró mi vida y la de todo primogénito para Jehová.
Llegamos a Sucot y acampamos en Etam a la entrada del desierto, por la mañana nos dispusimos a salir y de repente una enorme nube se posó sobre el pueblo cubriéndonos del calor insoportable, así caminamos durante todo el día y de a poco llegó la noche y el frío se comenzó a sentir, la oscuridad del desierto era espesa y espeluznante, más el poder de nuestro maravilloso Dios no se hizo esperar, una ola de fuego se manifestó en el cielo iluminando nuestro camino y dándonos calor.
Me sentía asustado y cansado, mis sandalias llenas de polvo de tanto caminar, los gritos de las personas desesperadas buscando a sus amados de entre la gente… Continuará...

INTRODUCCIÓN


Esta investigación tiene el objetivo de analizar los siguientes pasajes de Éxodo (14:1-31) que presentan una problemática acerca de la actitud del pueblo de Israel al momento de cruzar el mar rojo. Desconfianza, incredulidad, falta de fe, partiendo desde aquí realizaremos una exégesis de los versículos 13, 14 y 15 haciendo un énfasis en las expresiones: No temáis, Jehová peleará y Marchen.